Publicado por en nov 6, 2014 en Sala de prensa | 0 comentarios

  • El análisis de más de 13.000 tweets con contenido económico refleja un empeoramiento de opiniones al hilo de las caídas en los mercados y las dudas sobre el crecimiento en Europa
  • Los datos de la EPA o del crecimiento del PIB han mejorado los resultados, pero no han logrado invertir la tendencia media del mes
  • Las noticias de corrupción o crisis sociosanitarias, como la del ébola, también afectan a la “sentimiento económico” en Twitter

Madrid, 6 de noviembre de 2014. Las opiniones de los tuiteros sobre la situación económica reflejaron en octubre un creciente pesimismo según se desprende del informe elaborado por la consultora de comunicación y relaciones públicas Porter Novelli. Así se refleja en el Índice de Percepción de la Economía en Twitter, IPET, que en el pasado octubre se situó en -23,72 puntos, lo que supone que las menciones a la recesión o la crisis económica fueron más numerosas que las referencias a la recuperación o el crecimiento de la actividad.

La evolución de los datos a lo largo del mes refleja un deterioro progresivo pero acentuado del contenido de los más de 13.000 tweets difundidos en España sobre economía, desde un optimismo contenido a un creciente pesimismo, aunque en los últimos días de octubre esta tendencia parece haber comenzado a corregirse.

Los datos del índice IPET, evaluados mensualmente  por el  servicio de medición y análisis de  Porter Novelli,  PNSonar, se obtienen poniendo en relación a través de una fórmula estadística el número de tweets que se difunden con las palabras recuperación o crecimiento económico para las opiniones positivas, y con las expresiones recesión o crisis económicas para las negativas.

Como puede apreciarse en el gráfico, el contenido de los tweets analizados guarda una estrecha relación con las noticias y los datos económicos conocidos durante octubre, lo que permite concluir que la red social refleja la evolución de la situación económica y expresa la percepción de los ciudadanos sobre ella. Así, los primeros días del mes se caracterizaron por las expectativas sobre las medidas que tenía previsto adoptar el Banco Central Europeo para apuntalar la mejoría económica. Sin embargo, una vez conocidas, los mercados vivieron días de pronunciadas bajadas y volatilidad, lo que se tradujo en un empeoramiento del clima de opinión en Twitter.

La tendencia al mayor pesimismo sobre la situación económica se vio acentuada en las semanas siguientes con los malos datos y perspectivas de las principales economías europeas, las incertidumbres creadas por problemas como la extensión del ébola o los casos de corrupción. Todo ello provocó que los mensajes en la red social sobre la crisis o una eventual recesión aumentaran hasta imponerse claramente en la percepción de los tuiteros. Solo los datos de la última Encuesta de Población Activa o del crecimiento del PIB del tercer trimestre apoyaron una mejora del clima de opinión en los últimos días del mes, lo que, sin embargo, no fue suficiente para invertir la tendencia media de octubre hacia el pesimismo.

 

ipet-oct2014

Para Miguel Rubio, director de PNConnect, el área digital de Porter Novelli, estos primeros resultados del IPET demuestran que “como se suele decir, la economía es un estado de ánimo. Y, seguramente, no hay un lugar más inmediato para pulsar el sentir de la gente que Twitter. La conversación en esta red social refleja las sensaciones respecto a la economía, la mayoría de las ocasiones como respuesta a una noticia de actualidad pero otras veces  puede anticipar tendencias al hacerse eco también de rumores o predicciones”.

 

Existen otros índices basados en la percepción de la opinión pública que, en algunos casos, han anticipado incluso tendencias de la economía. Así, el Índice de la Recesión, creado en 1981 por el semanario The Economist, analiza cuantas noticias utilizan esa palabra en los principales periódicos estadounidenses. A partir de los resultados obtenidos, el índice ha permitido anticipar el cambio de tendencia del ciclo ecónomico en  los años 1981, 1990 y 2001, y ha sido estudiado por varios expertos y universidades.

Según Miguel Rubio,  en el caso del IPET, “cuando dispongamos de series más amplias comparables, se podrán extraer conclusiones más significativas y trazar una evolución en plazos de tiempo más grandes”.